Se pretende conocer un poco más de la Ciudad de México, de sus habitantes, de sus costumbres, y de sus placeres en el devenir del tiempo, recorriendo los bares, cervecerías, cantinas y quizá alguna que otra pulquería.
Las
mismas donde antaño los parroquianos, los escritores, los poetas y filósofos, libaban, además de sus
copas, sueños, frustraciones, amores y pasiones.
Para
ello recordaremos algunos poemas, o
historias donde al igual que aquellos
bohemios pensadores, e inspirados
caballeros, quienes hacían rescoldo del
placer mientras apuraban su copa y bebían para ahogar las penas que les
embargaban o para crear nuevos y maravillosos escritos, los amigos visitantes podrán enjugar sus
recuerdos entre copa y copa y entre
verso y verso, además de embeberse sabrosas anécdotas, amén de degustar
las consabidas botanas, donde las haya, mientras repasamos historias y
recovecos literarios que distraigan el oído y arroben el espíritu, humedeciendo
con vino o cerveza sus labios a la par que el paladar y embriagando
el alma.
Salón Madrid
Belisario Domínguez 77
Esquina con Plaza de Santo
Domingo
Está en la esquina de los portales de la Plaza de
Santo Domingo. También conocida como “La Policlínica” era frecuentada por
estudiantes de la Facultad de Medicina cuando ésta se hallaba en el Palacio de
la Inquisición.
Dicen que aquí se discutían y planeaban las acciones
para la huelga universitaria que llevaría a lograr la Autonomía de la
Universidad Nacional. Hoy en día la vuelven a frecuentar jóvenes de distintas
clases sociales.
El Casino Español
Se localiza
en Isabel La Católica 29. Las Leyes de Reforma modificaron su uso original, de
Hospital del espíritu Santo a Casino Español de México A.C. con su respectivo
Bar, donde se han dado la charla animosa, frescas bebidas en vaso jaibolero y el disfrute del típico menú
español.
Originalmente el espacio que ocupa perteneció (desde
1600) al Hospital del Espíritu Santo y Nuestra Señora de los Remedios, para el
cuidado de los enfermos españoles residentes en la capital hasta el ejercicio
de las Leyes de Reforma, que modificaron su uso original, hasta que a fines del
siglo XIX se creó el "Casino Español de México A.C." con su
respectivo Bar, donde estuvo el espacio idóneo para la charla animosa bajo la
compañía de agradables bebidas espirituales servidas todavía no hace mucho
tiempo en vasos “jaiboleros”, en un entorno en
mezclas decorativas que van del dórico al jónico, al barroco, al árabe, al
neoclásico y al art nouveau.
Restaurant Bar
el Gallo de Oro (1874)
Este
local inició sus actividades espirituales en 1874. Desde un principio se vio
engalanado por la asistencia de intelectuales reconocidos como Manuel Acuña,
Guillermo Prieto, Justo Sierra, Manuel M. Flores y Juan de Dios Peza.
En
su carta encontramos las típicas botanas: "pepitos" de lomo de res
con jitomate, cebolla, rajas y el plato de la casa: el "gallo de oro"
(pollito de leche adobado y cocinado a las brasas). También se puede degustar
el “mancha mantel”, preparado con cerdo, achiote, chile guajillo y plátano macho; el chicharrón
en chile verde, y del elenco de la cocina española la paella, la fabada y el
caldo gallego.
Esta
cantina inició el apogeo de las importaciones marítimas del aceite de oliva,
las alcaparras, las aceitunas sevillanas y los quesos europeos, que fueron una
novedad como botana en su momento. El colegio de Niñas y la presencia de
Humboldt por sus cercanías, son sin duda temas de conversación.
Pulquería La Risa
“Data de 1903 y como pulquería es un milagro su
permanencia. Don Jesús, el dueño, dice que no le gusta que “actualicen” esos
establecimientos, por lo que mantiene la decoración clásica de paredes rugosas,
altares con encaje y puertita rabona. Los estudiantes del Claustro de Sor Juana
la atiborran, y por derivación, muchos jóvenes le han dado nueva vida, con todo
y rocola de marras. Sobra recordar que es barata y son ricos
sus sabores, sobre todo el de avena.” (tomado de: “Nueva guía del centro
Histórico”
Cantina La Ópera
“Este hermoso recinto está ubicado en la avenida 5 de
Mayo y Filomeno Mata. Es sin duda uno de los sitios turísticos de consumo de
licores más representativos del Centro Histórico; sus orígenes datan del
porfiriato.
Además de su variedad de cervezas, vinos y licores, se
caracteriza por servir a sus clientes los tradicionales platos de la cocina
mexicana, arroz con mariscos, paella o filete de pescado.
Un comentario obligado es el testimonio del pretendido
balazo de Pancho Villa en su techumbre porfiriana”.




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